
El proyecto del aerómetro en Ciudad de Guatemala y Mixco ha generado debate debido a su impacto ambiental. La construcción de este sistema de transporte aéreo, que fue aprobado por el Concejo de la Ciudad de Guatemala, con el apoyo del Partido Unionista y la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), plantea la tala de 2,596 árboles, entre ellos varias jacarandas y matilisguates. El impacto en la flora urbana es considerable, ya que los árboles, que son símbolo de la vegetación en la ciudad, serán reemplazados por una infraestructura aérea que promete aliviar el tráfico, pero también comprometerá el espacio verde de la capital.
El proyecto, que se extenderá durante 25 años, tiene como objetivo conectar áreas de alto tráfico mediante un teleférico. No obstante, la falta de detalles claros sobre las especies y la edad de los árboles que serán talados ha generado críticas tanto de ecologistas como de la población. Aunque el plan de reforestación ha sido aprobado, aún persisten dudas sobre la efectividad de estas medidas para restaurar la biodiversidad perdida.
Además de la reforestación, las empresas encargadas de la obra deberán seguir una serie de compromisos, como reparar los daños a la infraestructura vial y garantizar el cumplimiento de las normativas ambientales. Aunque el aerómetro se presenta como una solución moderna para el transporte, su implementación pone en riesgo uno de los pocos recursos naturales de la ciudad. Las autoridades deberán trabajar de la mano con las comunidades para asegurar que el proyecto no deje un impacto irreversible.