La inseguridad continúa siendo uno de los principales temas de preocupación nacional en 2026, mientras crecen los cuestionamientos hacia la respuesta institucional del Ministerio de Gobernación frente al avance de la criminalidad.
A pesar de la implementación de medidas extraordinarias en varios departamentos del país, ciudadanos y analistas consideran que los esfuerzos actuales no han sido suficientes para frenar hechos delictivos que afectan diariamente a la población.

Entre las principales preocupaciones destacan las extorsiones, los ataques armados y la presencia de estructuras criminales en sectores urbanos y fronterizos.
Además, sectores sociales han señalado que la falta de presencia efectiva de la Policía Nacional Civil en algunas áreas genera sensación de abandono por parte del Estado.
En este contexto, expertos en seguridad advierten que la coordinación interinstitucional sigue siendo un reto pendiente, mientras la población continúa enfrentando riesgos en su movilidad cotidiana.
Las críticas también apuntan a la necesidad de fortalecer las capacidades operativas del sistema de seguridad pública, así como mejorar la planificación estratégica para enfrentar el crimen organizado.
Diversas voces coinciden en que la respuesta estatal debe ser más contundente para recuperar la confianza ciudadana.